Junta de accionistas de Graña y Montero: toma acciones sobre posibles riesgos - Exxa Consulting

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El capítulo que se abre en la historia de Graña y Montero tras la renuncia de su plana mayor la noche del lunes arrancó ayer con páginas positivas. Así, al anuncio de la salida del presidente del directorio, José Graña Miró Quesada; del gerente general corporativo, Mario Alvarado; y del director Hernando Graña Acuña, le siguió una fuerte recuperación de los títulos de la empresa en Nueva York y Lima: 18,85% y 16,56%, respectivamente.   

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“El mercado tomó de manera positiva los cambios”, explicó a El Comercio José Larrabure, gerente de la División de Inversiones de Prima AFP. “Se ha aislado el problema [de las acusaciones de corrupción] en determinadas personas y la compañía puede seguir adelante”, añadió. 

Otra noticia que la empresa difundió por la mañana y que fue bien recibida por los inversionistas fue la venta por parte de su subsidiaria Stracon GyM de un 8,69% de acciones en Red Eagle Mining por US$11,5 millones. Stracon mantiene aún una participación de 3,98% en esta minera, que desarrolla el proyecto aurífero Santa Rosa en Colombia. 

Así, la compañía concretó la tercera venta en su plan de desinversiones de activos no estratégicos por US$300 millones. Según una fuente de la compañía, los US$86,5 millones obtenidos hasta ahora superan lo esperado cuando se anunció el plan a finales de enero. 

ESPERADA JUNTA
Por la tarde del martes, se realizó la esperada junta extraordinaria de accionistas de la empresa. 

El motivo de convocatoria a inicios de febrero fue el golpe recibido por la terminación de la concesión del gasoducto sur peruano. Sin embargo, desde el viernes pasado, la expectativa se volcó sobre la explicación que daría Graña y Montero ante la acusación del ex directivo de Odebrecht Jorge Barata de que la empresa conocía de los sobornos supuestamente pagados al ex presidente Alejandro Toledo para obtener la concesión de dos tramos de la Interoceánica Sur. 

“[Mario] Alvarado reiteró [durante la junta] que ninguno de los directores o ejecutivos de G&M conoció ni tuvo participación alguna de los actos de corrupción confesados por Odebrecht”, informó Graña y Montero en un comunicado.

“Fue una junta positiva y muy concurrida, con todas las AFP y un quórum de 75%”, detalló Larrabure, de Prima. “Fue mejor de lo que esperaba”, agregó Carlos Rojas, CEO de Andino Asset Management. También estuvieron presentes representantes de la Superintendencia del Mercado de Valores.  

Durante la junta, la empresa anunció nuevas medidas para salir de esta crisis. La primera es la creación de un área de riesgos y cumplimiento, que reportará al gerente general corporativo. La persona que liderará esta área será contratada de fuera de Graña y Montero y en su selección participará el comité de apoyo a la gerencia, una nueva instancia del directorio creada tras las renuncias del lunes. 

Larrabure valoró positivamente este anuncio. “La mayor falla de la empresa fue la evaluación del riesgo de participar en un proyecto con Odebrecht cuando Marcelo Odebrecht ya estaba encarcelado”, explicó. 

Durante la junta, los ejecutivos de Graña y Montero detallaron que el retorno esperado de su participación en el gasoducto sur peruano, sin considerar endeudamiento, era de 14%. También explicaron que su expectativa era ingresar al proyecto y concretar rápidamente el cierre financiero, pero los bancos fueron demorando esta definición. 

ACUERDOS Y FUTURO
Los directivos de Graña y Montero también anunciaron que habían llegado a un acuerdo preliminar con dos de sus acreedores por el proyecto del gasoducto, la aseguradora Chubb y el banco de inversión Credit Suisse, para que el pago de sus deudas se pueda dar conforme se ejecute la venta de activos no estratégicos. “Eso aliviaría el problema de liquidez”, explicó Larrabure. 

La empresa detalló que ha contratado a dos estudios de abogados en Estados Unidos –Smyser, Kaplan & Veselka y Orihuela Attorneys at Law– para que lideren una investigación independiente sobre las acusaciones vertidas por Barata. Estas firmas también defenderán a Graña y Montero de presentarse una demanda colectiva en Nueva York, aunque ninguna le ha sido notificada hasta ahora. 

Finalmente, el directorio de la empresa ha solicitado a sus auditores externos que culminen “los procedimientos adicionales que sean necesarios” para verificar que no existe ninguna contingencia en sus estados financieros, “aun cuando ello pueda implicar la entrega tardía de los mismos”.

¿Qué más le queda por hacer a Graña y Montero para que la recuperación de ayer se consolide? “El directorio tiene que renovarse para completar el proceso que empezaron”, afirma Rojas. “Están haciendo las cosas correctas, aunque dolorosas, y el mercado lo ha reconocido”, agrega. Se prevé que en la próxima junta de accionistas se completaría un directorio de nueve miembros, con mayoría de independientes. 

Fuente: Diario El Comercio 


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